Democracia Profunda

Democracia Profunda

La democracia profunda es un paradigma socio-político y una metodología, desarrollada por Arnold Mindell1 (1992), fundador del Process Work. La democracia profunda se ha seguido desarrollando en un modelo multidimensional de liderazgo orientado a los procesos, presentado aquí por Max Schüpbach, co-fundador del Instituto para la Democracia Profunda (Deep Democracy Institute), del Process Work Institute, y de MAXFXX, un grupo de consultoría organizacional.

Las dificultades en los grupos tienden a aumentar cuando algunas señales son marginadas y no son tenidas en cuenta porque los roles subyacentes permanecen invisibles – como fantasmas que se dejan sentir causando un efecto del grupo, pero que no se nombran o no se expresan directamente. Los grupos tienden a ser más cohesivos cuando los individuos o subgrupos perturbadores son vistos como roles emergentes y se les da la bienvenida a interactuar con los puntos de vista dominantes del grupo y de los individuos.

Algunos problemas comunes para lograr esto son que frecuentemente las personas se oponen a determinados roles y, a veces disfrutan al derrotar y silenciar a los demás; los líderes estructurales a menudo se sienten amenazados por los emergentes, el liderazgo espontáneo de los demás, y los facilitadores designados son difíciles cuando no pueden seguir la dirección del grupo por seguir su propia agenda.

La teoría del trabajo de procesos sostiene que el comportamiento del facilitador y del grupo se organizan por las mismas fuerzas. Los facilitadores pueden mejorar su capacidad de comprender la dinámica de un grupo difícil, para facilitar con mayor eficacia, y para transformar las perturbaciones, al descubrir los roles que existen dentro del grupo; esto lo logran explorando las tensiones y sentimientos que existen entre las distintas partes dentro de sí mismos, y así pueden ayudar al grupo a comprender los roles, atender a los roles fantasmas, y resolver las tensiones dentro del grupo.

Democracia profunda:

Mindell (2000), originalmente físico y analista junguiano, ha investigado y escrito mucho sobre cómo la conciencia crea la realidad, cómo la percibimos en diferentes niveles, y cómo esto crea diferentes marcos de realidad. Esta idea está alineada con descubrimientos en la mecánica cuántica, la teoría del caos, y el pensamiento simbólico de Jung y también proviene de antiguas tradiciones espirituales, tales como el taoísmo y filosofías indígenas.

Proceso se define como el flujo constante de información (Arnold Mindell, 1989)- lo experimentamos a través de señales, los síntomas del cuerpo, las experiencias de relación, y otros canales de flujo de información. A finales de los años ochenta, Mindell comenzó a formular sus ideas como un principio político que él llama democracia profunda:

A diferencia de la democracia “clásica”, que se centra en la regla de la mayoría, la democracia profunda sugiere que todas las voces, los estados de conciencia, y los marcos de la realidad son importantes. La democracia profunda también sugiere que la información transportada dentro de estas voces, percepciones, y los marcos son necesarios para comprender el proceso completo del sistema. La democracia profunda es una actitud que se centra en la conciencia de las voces que son centrales y marginales. (Wikipedia, 2006)

El enfoque en las voces tanto centrales como marginales no se refiere sólo a las teorías sociales de la década de 1960. También se refiere a las voces de diferentes estados de conciencia, de las experiencias subjetivas del cuerpo, sincronicidades, otras experiencias subjetivas tales como las relacionados con el rango y los roles, y esas voces que parecen provenir de más allá del espacio y el tiempo.

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